Documentos
La Nación por construir. Utopía, pensamiento y compromiso
El pasado 25 de julio El director del INCASUR fue convocado como expositor en las VII Jornadas de Pastoral Social. Enrique Sosa abordó el recorrido de Juan Pablo II desde la perspectiva de un trabajador.Presentamos el texto completo.
Buenos días, quiero compartir con ustedes mis sentimientos y mis reflexiones en este homenaje a Juan Pablo II desde la perspectiva de un trabajador argentino y de un trabajador latinoamericano.

Juan Pablo II nos ayudó a todos los trabajadores a transitar el difícil momento de un mundo que se derrumba y de un mundo que está en gestación. A partir de sus encíclicas, especialmente Laborem Excercem y Cenésimus Anus, nos permitió reflexionar sobre la dignidad del trabajo, en un mundo donde la cultura del trabajo comenzaba a ponerse en crisis, por las nuevas tecnologías, por las transformaciones económicas y sociales y por los cambios profundos que estaban ocurriendo en nuestras culturas.
Nos volvió a centralizar nuestra vida en torno al trabajo en una triple dimensión: la dimensión espiritual, el trabajo nos ayuda a completar la obra creadora de Dios, de esa manera nos acerca a la santidad. El trabajo es un medio de realización personal, pero para nosotros también es un medio de realización social. No existe la cultura del trabajo sin la cultura de la solidaridad. Son los dos brazos con los cuales la Nación se construye.

También nos ayudó a reflexionar sobre la hipoteca social que pende sobre todos aquellos que tenemos algún capital. El capital intelectual, el capital económico, el capital de poseer trabajo. Es decir, que el trabajo contiene también una dimensión moral, el trabajo tiene una responsabilidad ética frente a los demás.

Y la tercera dimensión que nos plantea el Papa es una dimensión planetaria. En el mundo en que vivimos la nueva cuestión social, tiene una dimensión global. Por lo tanto, la noción es un sujeto histórico dentro de una comunidad de naciones. Nos ayudó entonces a reflexionar a la Argentina dentro de los procesos de integración, y a la Argentina dentro de este nuevo mundo que rápidamente se transformaba.

En cuarto lugar nos ayudó también a descubrir las estructuras de pecado que condicionan al trabajo en la sociedad y a las naciones como sujetos y artífices de su destino.

Esta dimensión planetaria y la construcción de estas estructuras de pecado, de alguna manera son cadenas que van afectando a cada uno de nosotros como naciones y como trabajadores. La denuncia de estas estructuras de pecado fue una de las tareas fundamentales de Juan Pablo II a lo largo de su pontificado, comenzando por la denuncia de la deuda externa como una estructura de pecado, continuando con la denuncia de la creciente brecha entre ricos y pobres y planteando como necesidad urgente la inclusión de todos aquellos que quedaban fuera de la historia, especialmente porque no tenían trabajo.

El otro elemento que quiero resaltar aquí es el valor de la familia en el pensamiento de Juan Pablo II, como formadora de personas y como transmisora de la cultura del trabajo. En cada una de nuestras familias se forma el destino de nuestra nación. Y el destino de la nación depende de la cultura del trabajo que sepamos transmitir a nuestros hijos. Todo esto en un marco donde la espiritualidad y la santidad estuvieron presentes como valores permanentes de esta reflexión, basta leer el último capítulo de Laboren Excercen para encontrar en esta encíclica un camino de realización espiritual para cada uno de nosotros, los trabajadores, y un modo de justificar nuestro paso por la vida. Esta espiritualidad que Juan Pablo II nos propone la espiritualidad del mundo del trabajo también nos completa la dimensión subjetiva que tiene el trabajo en nuestras vidas. El trabajo tiene una dimensión objetiva manifestada por aquellos que hacemos, lo que realizamos como producto de nuestro trabajo, pero también tiene profundamente una dimensión subjetiva. La dimensión subjetiva es aquellos que da dignidad a lo que hacemos, porque el trabajo vale, no por lo que hacemos, sino porque es un hijo de Dios quien lo está realizando, es un hombre quien lo está realizando, una persona por la cual Cristo dio su vida.

Y e otro elemento a que nos lleva a reflexionar Juan Pablo II, es que la subjetividad del trabajo humano también se expresa en las culturas de los pueblos y de las naciones, aquellos que Juan Pablo II definió como la subjetividad de la sociedad. Y la subjetividad de la sociedad no es otra cosa que el alma de la sociedad. Es aquello por lo que una sociedad se manifiesta por su cultura. Como decía Carlos Eroles, una sociedad se valora, y lo decía también Juan Pablo II, por la forma en que trata a la cultura de la vida, por la forma en que defiende a los más necesitados, por la forma en que defiende a la vida por nacer, a los ancianos, a los que no tiene trabajo y a los niños.
De esta manera, Juan Pablo nos ayudó a tener una cosmovisión, una visión integral, de los procesos internacionales y los procesos nacionales, la forma en que los movimientos de los trabajadores podían participar en la construcción de una nación y la forma en que los sujetos históricos de una nación necesitaban del diálogo para construir una cultura del trabajo y una cultura solidaria.

EHS
Atras
Documentos
Observatorio Migraciones y Empleo en Argentina
Documentos
Observatorio Migraciones y Empleo en Argentina
Documentos
Observatorio Migraciones y Empleo en Argentina
Documentos
Observatorio Migraciones y Empleo en Argentina
Documentos
Observatorio Migraciones y Empleo en el Mercosur
Documentos
Observatorio Migraciones y Empleo en el Mercosur
Adelante
Agenda Agenda
scroll up
scroll down
El 12 de noviembre en Parque Norte....
El integrante del equipo Incasur presenta su libro hoy jueves....
Hoy a las 18 hs. en el Ateneo Perón Balbín con entrada libre y gratuita....
Los invitamos a la presentación colectiva de Ediciones CICCUS hoy 8 de mayo en la Feria del Libro....
Conferencia de Leonardo Boff el próximo 9 de mayo en el salón Felipe Vallese....
Jueves 27 de abril en el salón "José Ignacio Rucci" de la CGT, ....
© INCASUR. Todos los derechos reservados.
Alberti 36. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Tel.: (011) 4932-2776. comunicacion@incasur.org